Tweet, tweet, tweet…

Un siglo después de la invasión norteamericana a Rusia, el nuevo reactor nuclear en Pevek, en el círculo polar Ártico iba a estallar.

Pevek, provincia de Chukotka, Rusia, en el círculo polar ártico.

0700 horas.

Las cuatro mil almas en la ciudad de Pevek encendían las pantallas, las luces y los monitores a su alcance. El Ártico presentaba un solo cielo para todos. Las redes y plataformas, también.

Dios nos dio la tierra.

Ganamos estas tierras con toda la sangre derramada en nuestras guerras.

Somos los primeros hombres en esta tierra.

¡Marinos rusos! Ustedes la están ganando ahora y para siempre con su trabajo.

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Por décima ocasión, el marino especialista Pavel clicó en “Comparte”. Aunque él creaba esos mensajes también participaba en cualquier serie de cadenas de mensajes transmitido desde las redes oficiales. Como cualquier otro miembro de las Fuerzas Armadas Rusas.

Pavel y Boltun (“perico”) diseñaban los mensajes. Desde las 0800 horas cuando miraba su pantalla por primera vez en el día, Boltun le mostraba a Pavel el número de personas que habían mirado o comentado los mensajes.

En el primer reporte Boltun separaba a los civiles de los militares. Era importante conocer las diferencias entre las dos poblaciones. Boltun le indicaba las tendencias de los comentarios: cuál había sido compartido más, o si un número importante de ciudadanos lo habían leído, o si lo habían posteado en sus propias redes. En un segundo análisis, señalaba las palabras de la Lista que habían sido usadas. Boltun era especialmente bueno para señalar cómo y cuándo habían sido usadas las palabras de la Lista. Pavel sentía que gracias a Boltun conocía personalmente a todas las cuatro mil almas en Pevek. Todas eran muy semejantes. Y él las quería a todas. Ya en su oficina, a las 0900 horas, Boltun le sugería palabras clave o mensajes para enviar antes de la hora de la comida. Las redes sociales, como cualquier espectáculo, debían tomar en cuenta el estómago del público: si estaba o no somnoliento, si estaba o no satisfecho. Por supuesto, toda esa información Boltun la compartía con los encargados del gobierno en Moscú. Él era de verdad muy, muy eficiente.

¿Él? ¿O ella? El equipo de Inteligencia bromeaba sobre el sexo de la IAB, Inteligencia Artificial Boltun. Y hasta en esto la estupenda AI los ayudaba. Sin dar ventaja a nadie Boltun recordaba chistes, artículos, referencias en el foro de los hackers. Este “perico” era de verdad muy, muy bueno con las palabras.

Los hackers cruzaban apuestas, inventaban retos… Hablaban. Boltun escuchaba. Registraba. Clasificaba. Recordaba todas las palabras pronunciadas en la base, y en la ciudad, y en el puerto, en cada computadora y smartphone en Pevek. Eso hacen los pericos: repiten todo lo que oyen.

A las 0944, la base naval de Pevek operaba de manera normal.

Desde su oficina, el marino especialista Pavel podía ver el rector Akademik Lomonosov. Para él, como para todos los vecinos de Pevek, era contemplar una promesa cumplida. Pocas religiones cumplían sus promesas. Para las almas de Pevek, Rusia había cumplido.

Hoy hace 104 años, fuerzas británicas y norteamericanas, apoyadas por polacos y checoslovacos, tomaron la ciudad de Obozerskaya, al sur de Arcángel.

Intentaban crear un gobierno de rusos blancos, y así destruir la Revolución Soviética.

Los británicos brindaron apoyo aéreo. Murieron más de cien rusos.

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Boltun contaba puntualmente cada “me gusta” y cada “comparte”. Contaba a los hombres, a las mujeres, a los adolescentes… Podía mostrar qué familias, qué barrios, qué cuarteles, qué naves reaccionaban de qué manera a cada imagen, a cada texto. Creaba y mostraba en segundos gráficas de cómo habían reaccionado los ingenieros, o las mujeres doctoras, o los mecánico hombres entre 40 y 46 años… O cualquier otra categoría que se desearan los encargados.

- Marino especialista…

- ¡Señor!

- Descanse. En 10 minutos en el auditorio, reunión de especialistas.

- Señor. ¿Asisten los especialistas del Akademik Lomonosov?

- No… espere. Espere… Sí asistirán. Anotado, Boltun. Marinos, preparen su reporte. Buen día especialistas.

El capitán salió.

- Yurik, ¿qué para hoy?

- Dame un té y te lo diré. Aún no has pagado tu apuesta.

- Aquí está tu té, gran vaca. Pero volveremos a jugar.

- ¡Vaca! Mira quién habla tú… foca.

- ¡Ja, ja, ja, ja!

- ¡Ja, ja, ja! Si… Ahora esto… mucho sobre contaminación. En Arcángel quieren que alguien fabrique videos para colocar en sitios y cuentas ambientalistas. Parece que va a ser la tarea de la temporada.

- Ya…

- Boltun, busca: palabras relacionadas “Greenpeace-argumento” …

- Claro, Yurik: efecto Albedo. Las superficies blancas reflejan hasta el 80% del calor, conservando así el frío, al disminuir estas áreas el mar puede calentarse más rápido. Las superficies negras en cambio pueden absorber hasta el 90% del calor.

- Ya. Sólo hay que fabricar un video de Pevek todo blanco, cubierto de nieve limpia. La bandera se verá mejor.

- Necesitamos nuevas imágenes. Hay que sacar a alguien a la nieve a grabar.

- De acuerdo.

- Así será para el puerto, pero hay que pensar qué hacer para el mar…

- De acuerdo. Busca la segunda palabra, Boltun.

- Efecto jet stream, Pavel: la diferencia de temperaturas en el aire es la causa de su movimiento, así se desplaza en el globo; cuando el hemisferio norte es más caliente los desplazamientos de aire son más violentos, de manera que el clima se vuelve más extremo y algunas áreas experimentan mucho más frío. Mención Trump.

- Boltun, “mención Trump” …

- Tweet 28 enero 2019:

Donald J. Trump

@realDonaldTrump

En el bello Medio Oeste, las temperaturas están por debajo de los treinta grados, las temperaturas más frías en la historia. Se espera que se ponga aún más frío. Hace tanto frío que no se puede salir de casa. ¿Dónde diablos está el calentamiento gobal? ¡Regresa calentamiento global, te necesitamos!

200K

9:28 PM — Enero 28, 2019

- Estupendo. Usaremos esa cadena de tweets. Bien hecho Boltun.

- ¿Pero no tiene Trump razón? El invierno sí es más frio.

- Boltun…

- Con gusto. Yurik: El aire ártico es más frío. Cuando las corrientes de aire son normales, el aire frio del ártico es contenido ahí, pero si la temperatura cambia, como con el calentamiento global entonces el aire frío del ártico escapa y afecta a las zonas vecinas, como Norteamérica. La gente llega a creer que no hay cambio climático pues en invierno en su zona no hace más calor y sí más frío.

- Entiendo… Eso es muy buen material…

- Muy bueno. Si Trump no puede ver más allá de su barrio, nosotros haremos aún más pequeño su panorama. Buen trabajo Boltun.

El Ártico es un desierto muy diferente de los otros dos grandes desiertos que la Tierra tiene para el hombre. Es un enorme desierto nuevo. Toda un nueva terra ignota a ser descubierta en pleno siglo XXI.

Están los desiertos de arena en África y en América. Esos desiertos ardientes han sido colonizados desde el principio. Tienen caminos que empezaron a ser andado siglos atrás. Trazados primero por animales. Luego por comerciantes, por fugitivos, por migrantes… creados antes de que empezara la Historia. Se pelean y se han peleado guerras en esos desiertos. Muchas guerras. Grandes guerras mundiales y pequeñas y sanguinarias peleas entre bandas y familias. Eso siempre crea caminos. Lo mismo pasaría aquí, en el desierto ártico. También las guerras aquí abrirán caminos.

El otro desierto es, el mar. El enorme, el galáctico océano. Para conquistarlo había que lanzar sondas. Una a la vez. Cada vez más lejos, cada vez más profundo. Muchas se perderían. Luego, lanzar un testigo que marcara el territorio con la bandera de la patria.

La pequeña ciudad de Pevek en el desierto de hielo era ese testigo. La voz en el desierto. Pero ahora, con su rector nuclear, era más que sólo una marca. Mucho más. Pevek ya era un pueblo… No: una ciudad en la Historia. Sin animales que abrieran caminos sólo las naves podían hacer esa tarea. Muy pronto robots de todos los tamaños y a muchas velocidades trazarían caminos en este desierto para hacerlo totalmente ruso. Con el reactor iniciaba una nueva época para Pevek. Lo que venía en el futuro para la ciudad y puerto y base naval de Pevek era incluso más importante que su fundación.

El reactor cumplía tres años. Había llego a bordo de una enorme nave, cruzando el mar helado, pero ya no congelado desde Murmansk, del otro lado de la galaxia rusa. El viaje en sí mismo era algo para enorgullecerse. Había sido como atravesar el espacio entre la Tierra y la Luna. “Me sentía como un cosmonauta”, decían los marinos que trajeron el reactor. Una década atrás ese viaje era imposible. Pero el calentamiento global había adelgazado el hielo ártico, lentamente, pero sin detenerse. Rusia tenía la flota de rompehielos más grande, moderna y eficiente. Ahora, sumando la nueva oportunidad a estas nuevas armas, los marinos rusos habían desplazado un reactor nuclear por todo el ártico, de extremo a extremo. Una gran audacia. Hasta China quería copiar la hazaña rusa.

El reactor Akademik Lomonosov había tocado puerto en septiembre de 2019. La fecha coincidía con el aniversario de la invasión norteamericana. Boltun lo había subrayado. Sabía más de historia que todas las almas en Rusia. De no ser por él la fecha habría pasado desapercibida. Cuando lo hizo fue como lanzar un conjuro contra la invasión extranjera al suelo patrio. Uno debía vivir la vida celebrando el pasado. De esa manera podrían defenderse de los enemigos de siempre.

Un grupo de historiadores podría sentarse a imaginar nuevas fiestas patrióticas. Pero eso llevaría mucho tiempo. Boltun en cambio lo hacía en minutos. En las oficinas de gobierno se habló de crear un concurso entre todos los ciudadanos en Pevek. En unas semanas se podría extender a toda Rusia. Boltun podía hacer todo el trabajo, en Pevek o en todo el Ártico o en toda Rusia. Sólo faltarían las cuatro o cinco personas que leyeran las tarjetas e hicieran la conducción del show. Sería muy bueno para la comunidad.

Así que Boltun había creado una nueva fiesta patriótica, primero para Pevek, pero en realidad para toda Rusia.

Nadie había previsto que una Inteligencia Artificial pudiera hacer eso.

¿Cómo celebrarás el aniversario 104 de la victoria sobre los invasores británicos y norteamericanos?

a) Asistiré a la fiesta en el auditorio de Pevek

b) Asistiré a la conferencia en la escuela M. Gorki.

c) Ambas

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1510. Alaska.

- El Ártico es un espejo roto. Las naves se mueven sin dificultad entre enormes trozos de hielo.

- Ya no está congelado.

- ¿Qué evidencias reunieron en el viaje?

- Muchas horas de video. Mediciones de temperatura, algunas las compartimos en línea al momento de hacerlas. Y no vimos ningún animal.

- ¿Había muchos? ¿Hay o ha habido algún record de observaciones? El viaje no fue tan amplio, ¿o sí?

- Bueno, a decir verdad, pudimos ver morsas. Pero no osos polares.

- Los últimos “osos polares” fueron los soldados enviados en 1918, en la Primer Guerra Mundial, a pelear en territorio ruso, soviético en aquél entonces…

- ¿De qué hablas?

- Oh, mi abuelo me contaba. Así llamaron al cuerpo expedicionario de los EU que peleó allá: “los osos polares”.

- ¿En la Primera Guerra?

- ¿Así que ya hubo una guerra con los rusos? Vaya. No lo sabía… ¿Y qué pasó?

- Fueron derrotados. Al final tuvieron que volver y los rusos blancos fueron abandonados.

- Vaya. Así que ya no habrá osos polares, ¿eh?…

- Señores, regresemos al tema. Eso ya no importa. El Ártico no es un mar nacional. Es un mar para todos.

- Lo que es de todos, no es de nadie…

- ¿Repetirán el viaje?

- Hay que hacerlo. Ahora es, más fácil. No necesitamos de un rompehielos, así que no necesitaremos más recursos. La facilidad del viaje es en sí misma una señal de la crisis.

- ¿Qué experimentos realizarán? ¡Deben volver con pruebas contundentes!

1515 horas. Pevek.

En las oficinas, aulas, talleres y en todos los espacios de gobierno las reuniones ordinarias habían terminado. Todo el personal, civil y militar había recibido sus instrucciones. Las agendas habían sido actualizadas. Los trabajadores se afanaban en sus tareas. Todo estaba en el orden y concierto que las autoridades habían buscado.

- ¿La tarea de Boltun es sólo vigilar las redes?

- Sí. Fue diseñada para eso.

- ¿No hay una red de sensores para el puerto, o para el reactor? ¿Y el sistema de radares?

- Los únicos radares operativos son los del destructor Kiev. Por lo demás, dependemos de Moscú. No hay otros sensores. Se hacen patrullas, marítimas y aéreas. Por eso insistí en la seguridad de los depósitos de diesel, señor.

- ¿Y el rector?

- Vigilado permanentemente por todo el personal militar. No hay peligro de sabotaje.

- ¿Naves?

- Todo el personal militar puede ser transportado. Las naves que tenemos son suficientes para ellos.

- ¿Disponen aún de presupuesto?

- Nada. Traer al Akademik Lomonosov consumió todo el presupuesto hasta 2030. No hay ni siquiera para emergencias. En este momento dependemos por entero de Moscú para todo. Sin embargo, Boltun cumple todas las metas políticas que se establecieron para el traslado del reactor. Está creando las bases de datos de la población en Pevek, lo que es su tarea primaria. El experimento es inédito, creemos que es superior al chino pues el volumen de población nos permite crear distintas categorizaciones, perseguir distintas hipotesis… en Moscú nos ponen mucha atención. Y no es todo. La parte estratégica de sus tareas es crear materiales para difusión, educación, propaganda y contra inteligencia para apoyar nuestras acciones en el Ártico. Los resultados son óptimos. Pevek es ahora nuestra cabeza de playa en el Ártico. Hace dos años nadie sabía de este puerto. Ahora es una muestra de la capacidad tecnológica rusa. Es nuestro Sputnik del siglo XXI. Fue muy caro. Pero incluso si el reactor tuviera un accidente, su ubicación hace que podamos mitigar los daños de muchas maneras.

- La información que se difunde sobre Pevek en todas las redes es casi por completo la que creamos nosotros, aquí mismo. No hay turismo ecologista en Pevek.

- Incluso tenemos la opción zombie…

- … enviar mensajes en cadena…

- Es más que eso. Boltun es capaz de imitar toda la vida en redes de Pevek. Enviar y responder correos, actuar en las redes sociales, acceder a cuentas bancarias, mantener conversaciones en WhatsApp… Conoce todas las agendas de todos aquí (excepto las clasificadas). Puede actuar como cada usuario de las redes. Si ocurre un accidente nadie, ningún otro país se enteraría. Para el resto del mundo Pevek seguiría existiendo de manera normal.

- Como si estuviéramos en la Luna…

- ¿Y los selenitas están contentos? Lo más importante es la gente.

- Mire los datos: todas las métricas indican que, desde la llegada del reactor, la población es más optimista. A Moscú le importa mucho demostrar esa hipotesis.

- Y el alcohol…

- No, sobre eso no hay cambios. El problema del alcohol no será curado con palabras. Pero la salud de la población es, óptima…

- ¿De verdad? Está dudando… ¿Las condiciones de vivienda, sanitarias…?

- Óptimas…

- Señor, ¿puedo tomar la palabra?

- Adelante.

- Capitán, vivir aquí es difícil. Pevek no produce nada. Hasta que la planta sea realmente operativa habrá gente que gane dinero con su trabajo aquí. Que sienta que su trabajo es real. No somos colonizadores. No de verdad. No trabajamos la tierra o el mar. No producimos nada. La producción de las minas nunca ha sido significativa, y nunca hemos tenido mano de obra suficiente. Pevek siempre ha sido un argumento político. Por eso entre más pronto sea de verdad operativo el reactor, mejor para todos.

- Aunque pudiéramos comerciar, el único contacto cercano es territorio norteamericano…

- Eso está descartado. Tampoco se permitirá contacto con los chinos.

- Ahora la gente es optimista. El reactor es una verdadera esperanza. Aquí no había nada. Ahora tenemos el reactor.

- ¿Pero cuando será de verdad, de verdad operativo? Ya pasaron tres años desde que llegó.

El almirante se levantó despacio de su asiento.

- Por eso estamos aquí señores. Para eso estamos aquí. Hoy conectaremos el reactor a la red de energía.

En el auditorio A-05 de los servicios de inteligencia en Pevek se escuchó como una breve tormenta. Los veintisiete hombres rugieron y aplaudieron. Lanzaron el “¡urra!” que todos los enemigos de Rusia saben temer.

Los oficiales despidieron a los subordinados. Todos los jefes se movieron hasta la sala de mandos. Intercambiaron saludos y pidieron abrir las líneas telefónicas seguras. Se hicieron las llamadas. Era verdad. Los jefazos de Moscú ordenaban conectar el reactor a la red de distribución del territorio de Chukotka. Se dieron las órdenes y se confirmaron las claves. El rector fue conectado. La energía empezó a fluir. Las líneas, los cables empezaron a calentarse. La calidad de los materiales empezó ponerse a prueba. El diseño de los flujos de energía empezó a ponerse a prueba. No por jefes o administradores sino por la naturaleza física de la energía y de la materia.

Horas después, de distintos lugares de la provincia empezaron a llegar reportes de incendios y explosiones.

1723. Alaska.

- ¿Más pruebas? ¿Qué más pruebas? Ya no tenemos dinero para más viajes o experimentos.

- Calma, calma…

- … hay que mover más la información. ¡Hay que mover a la gente!

- No dejamos de hacerlo. Muestra la parrilla, Ahmed.

- Mira…

- … vaya. ¿Tantos seguidores?

- … y muchos, de verdad muchos más cada día.

- … y tenemos decenas de videos, y muchos más en producción.

- ¡Pero no pasa nada! ¡Lo más importante es la gente!

- ¿Cómo? ¿Qué crees que es lo importante de “la gente”?

- Moverlos, hacer que hagan lo que deben hacer.

- ¿De verdad?

- Nadie tiene un botón mágico para eso. Si alguien alguna vez lo hubiera tenido, quién sabe si siquiera seguiría existiendo “la gente”. La gente somos, querido Phil, un montón de personas en desacuerdo. ¿Recuerdas, en Brasil, cómo te chocaba el canto de las aves? Eran tantas que sonaba a puro ruido. Miles de voces distintas en desorden, sin concierto. Eso es la gente.

- Como nosotros cuando discutimos ¡Ja, ja, ja!

- Como cualquiera cuando se sostiene una conversación de verdad.

- Pero nosotros aquí estamos de acuerdo. Y hacemos bien en estarlo, ¿o si no quién hará lo que se debe hacer?

- Paciencia Philip. Aunque sea de manera poco clara, las aves se organizan. ¿Nunca viste “Los Pájaros” de Hitchcock?

- Hey todos: me está llegando algo… de Pevek.

- ¿Qué pasa? ¿Pevek, aquí…?

- Sí. A mil doscientas millas. Como NY de Miami.

- Silencio. Van a conectar el reactor.

- ¡Pero ninguna autoridad rusa alertó de eso!

- Por eso tenemos pájaros donde podemos. Hay que pasar esto rápido, rápido. Confirma y que te envíen lo que puedan: fotos, videos, grabaciones… Sophia, prepara todo para hacer una conferencia. Si tenemos material la sacaremos en unas horas.

- ¿Qué puede pasar?

- El reactor… el Akademik Lomonosov es pequeño. Por eso, no tiene paredes de contención…

- Demonios…

- No hay detalles técnicos. Los rusos insisten en que no se puede hundir…

- … como el Titánic…

- … pero no dicen nada de las paredes de contención.

- Mierda. Paredes débiles. Como en Chernobyl.

- Sí. Como en Chernobyl. Lo diseñaron para sus rompehielos. Confían en los sistemas de enfriamiento rápido, como los de sus naves… Y confían en que, si estallan, matarán sólo a los tripulantes.

- ¿Cuántas…

- Casi cinco mil personas.

- ¿Técnico, ingenieros…?

- No sabemos. Cuando llegó a Pevek sólo había un equipo. No tenemos idea de qué personal hay o no hay.

- ¿Lo conectarán a una red?

- La idea de todo el proyecto es dar energía a la zona. Pero no hay ninguna información sobre las instalaciones de esa red.

- Entonces, por lo pronto sólo afectaría a la gente…

- Sí, si estalla toda esa gente serán las víctimas.

- ¿Cómo la sacarán en caso de accidente?

- Espero que ellos lo hayan planeado.

- ¿La contaminación…

- Todo el Polo Norte se contaminaría. Hay que revisar qué pasaría con el aire. Si se mantiene frío se contendría la contaminación, pero si no…

- … se escapa y baja a todo el mundo.

- ¿Contaminando…?

- Canadá por completo, Norteamérica de seguro hasta DC, las Dakotas, Oregon…

- Mierda, mierda…

- Sí, mierda. Esto les interesa a los militares.

- ¿Crees que no lo saben ya?

- Hay que publicar esto. Ahora mismo.

Al final del día:

- ¿Qué se dice en Pevek? ¿Nadie habla del reactor?

- Nada. Todo, normal.

- ¿Normal? ¿No se habla del reactor?

- Aparentemente toda la gente está de fiesta, celebrando haber derrotado a británicos y norteamericanos hace cien años.

- ¿Una fiesta de cien años? Mmm… Debe ser importante.

- Pero, ¿qué más?

- Nada. Nada más.

- Vaya… ¿Sabemos si encendieron el reactor?

- El pájaro en Pevek nos lo aseguró. Ahora sólo retuitea y comparte lo de la victoria de hace cien años.

- Quizás no puede moverse a un lugar seguro…

- Es un soldado. Esa fiesta es importante para él…

- ¿No sabemos nada más?

- Todo parece normal.

- ¿Los militares?

- Quién sabe. No hay nada más. Sólo las noticias normales.

- Así que, ¿falsa alarma?

- O lo encendieron, pero no pasó nada.

- Sí… Sí. Si algo hubiera pasado, de seguro las redes estarían inundadas con la información.

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